domingo, 4 de julio de 2010

Un sueño artesano

"Los belenistas, como cualquier otro tipo de escultor, sentimos pasión por los diversos materiales que están a nuestro alcance como la madera o la resina. Crear una obra es como sentirse abducida: te sientes poseída por una idea, todo está en tu cabeza y todo ese material en estado bruto esconde algo delicado, como la diva de una ópera que pierde la voz presa de la emoción, y conmoción, de su personaje. Luego la recupera, y esa forma de regreso, absolutamente triunfal, es lo que deseamos que se vea en lo que hacemos, aún tan humilde como esperar que nuestra voz haya sido sólo un buen material para contar una buena historia.

Nuestras obras son tan diversas como nuestras caras, todas aparentemente parecidas y todas tan distintas como un Velázquez de un Basquiat. Y dentro de ellas, yo, como cualquiera que componga jazz y diga que se inspira en Dinah Washington, tengo mis influencias, y también mis fascinaciones.

Todo el año los belenistas lo pasamos pensando en unos días concretos de diciembre, y mientras el resto de meses se suceden y las obras se limitan a inventarse como si nunca antes se hubiera hecho otra anteriormente, Joan Mestre, a quien le profeso una profunda admiración desde que leí una entrevista suya hace un par de años, me sirve de inspiración en días de calor y lluvia.

A él le debo mi gratitud y mi deseo de contar algo aún cuando la técnica no sea todo lo precisa que quise. Aunque bien pensado, las historias deben ser válidas por lo que son, y no por lo que hemos usado para contarlas. Después de todo, los belenistas, como los viejos juglares, vemos en cada figura algo de la humanidad que nunca hemos perdido aún cuando dios nunca hubiera estado presente."





































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2 comentarios:

eduardo dijo...

Muy bonitas palabras y muy buen trabajo Lupe!!!

Lupe Soto dijo...

Muchas gracias Edu, las palabras....ha sido el genio de la lampara quien me ha ayudado....un saludito para ti.